ODA MAJESTUOSA A LEKATOMPYLOS ZANAREM

A ti evocan estos mis pobres labios,
Oh, Gran D’s de todos los poderes,
Señor Recóndito de la Cien Puertas,
Cada una un arcano, cada una un misterio.

Tu el de las Cien Puertas, te manifiestas, cual
Cien Melodías Pétreas, y tu frente dorada
por sobre las sumas cimas de los grandes picos
de las magnas montañas, con amor asomas.

Oh Sabio, oh Fuerte, oh Bello Señor de las Potencias,
Una vez más, manifiéstate en todo tu poder,
Hazte visible en la rítmica lluvia,
Muéstrate en la tranquila nevada,
Senos propicio con el sol, la luna, las mieses,
Y en la ronda sempiterna de los tiempos todos.

 

Nota: Mi amigo Martín Hadis pudo averiguar, luego de una búsqueda metódica, que el nombre del D’s Lecatom o Lekatom Zanarem, sería la forma corrupta de un étimo anterior, el cual se reconstruiría como: Lekatompylos Zanarem.
La sílaba “le” correspondería al hebreo “al”, Ekatompylos, (griego “hekaton” cien y “pylos”, pl. de “pylon” puerta) se traduciría por: “cien puertas”, y finalmente Zanarem (pl.?), sería el nombre propiamente dicho de la divinidad. Palabra que por su característica provendría del hebreo o alguna otra lengua semita.
A grosso modo, la frase se podría traducir,(siempre en forma hipotética, como:
“A Zanarem el de las Cien Puertas”


JEB 19/11/04

 

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