DE MAÑANA
Salgo a la calle.
El verano está en la piel.
El verano y la poesía.
Mis oídos escuchan los sutiles acordes de "Meditaciones"
Esquina.
La ermita de la Santa Dama me espera.
Acogedora, como buena patrona de los caminos
Entre los pliegues de su manto
Me abre la Virgen de Lourdes
Sus puros brazos.
Blanco y celeste, como este cielo claro.
No me contengo.
Recito en quenya:
"Aia María quanta Eruanno/ i Héru aselye...!"
Gracias Tolkien.
Mientras discurro por mi senda,
Mis ojos se demoran en las hojas de los árboles.
Le corto una a un fresno hermano.
Disfruto desandando sus nervaduras.
Todo verde, todo melodía.
Un ave se lanza al vuelo, frente a mi.
Se lanza al vuelo y busca cobijo en un árbol, a mi derecha.
El Sol se abre paso entre el follaje de los jardines.
Dorado sobre verde.
Las calles son sonrisas que me salen al caminar.
Las aceras acogedoras cuidan pequeñas parcelas de hierba.
Padua es un vergel.
El paraíso está aquí.
No hay que buscarlo en otra parte.
Soy feliz.
No deseo caminar (ahora) en ningún otro lugar del universo.
Todo es creación.
Todo paz activa.
Todo libertad y belleza.
Reflecciono.
El Creador no ha dejado nada librado al azar.
Todo es un concierto bien temperado.
Todo armonía.
Todo música.
Todo perfección.
Es la manifestación de la Divina Providencia .
Me digo: "Quien a D's tiene / nada le falta / sólo D's basta..."JEB 28/01/04