QUATTREFACE - ONCE – CARFAX
ARMAND QUATREFAGES DE BRÉAUMe siento a la mesa de la confitería.
Solo en mi soledad.
Solo en mi soledad como el Caballero de los Leones.
(Al decir del gran,
del pobre Unamuno.)
Tarde. Casi noche. Tarde desapacible.
Lunes.
Luz crepuscular. Día que se quiebra.
Esquina. Sólo cuatro esquinas.
Una verde.
Las tres restantes gris acerado viejo.
Dos céntricas avenidas.
Vehículos que convergen.
Vehículos que divergen.
Vehículos que se cruzan.
Crossover de almas.
Las luces de los semáforos,
varas de testas encedidas,
por un invisible director pulsadas.
Rigen el movimiento continuo de autos y ómnibus.
Adentro: música y palabras.
Afuera: cae la noche.
Multitud de clisés todo lo que me rodea.
Llovizna. Tenue. Tenue y molesta.
Lunes que merecería ser Viernes.
Gente con paraguas.
Comienzo a cenar.
Qué bien huele la comida en esta fría noche.
Qué bien huele y sabe.
La noche remarca el asfalto.
La lluvia lo pule.
Los focos. Los arcos voltaicos. Las lámparas.
Los letreros encendidos. Fuego en el agua.
Los inmensos carteles intermitentes.
Los tubos de luz.
Todo,
todo repetido.
Todo duplicado, triplicado.
Todo centuplicado en la mojada calzada.
Todo multiplicado en aceras rendidas a la noche.
Manhattan Transfer.
Todo me lleva a Manhattan Transfer.
Gracias, John Roderigo Dos Passos.
Gracias por tu magia.
Gracias, porque gracias a ti,
disfruto de este instante.
Sin tu prosa no vería lo que ahora veo.“El crepúsculo redondea suavemente
los duros ángulos de las calles.
La oscuridad pesa sobre la humeante ciudad
de asfalto,
funde los marcos de las ventanas...
las molduras, los ornamentos...”También gracias a ti,
Mickey Spillane.
Gracias a tu creación: Mike Hammer.
Ese comic asombroso,
descubierto por mis ojos niños,
allá en el tiempo.
Allá en el tiempo y el espacio.
El espacio de una remota revista apaisada.“Midnight Monday.
Nasty,
rainy...
The night charged with temper...”Gracias a ti entiendo mejor esta noche.
Un prisma de colores es la calle,
Un prisma multicromo que ahuyenta la noche.
Un río variopinto sin orillas,
que espanta mi soledad.
Un arcoiris preternatural que sublima el mundo.
Oscuros edificios que se ocultan tras los resplandores,
monstruos de cemento y cristal que se hacen ángeles,
habitaciones inhumanas que se humanizan al conjuro de luz y sombra.
Termino mi cena.
Abono y me marcho.
Afuera me espera la noche y la soledad.
Me fundo en las sombras.Julio E. Brugos
Lunes 31/01/05 – Miércoles 02/02/05