NIÑA
Me pides, Niña, que te escriba un poema,
y aunque, quizá, no nos veamos más,
te digo muy quedo: “No, por encargo no escribo,
no puedo pensar los poemas,
sólo puedo inspirado escribirlos ”.
Y bueno, a pesar de ello, en esta tarde de otoño,
la primera de este dos mil cinco,
(ya que sin pensarlo, nos llegó, muy lento, muy cauto,
el veintiuno de marzo),
baja el Arcángel de la Inspiración del Señor (1)
Baruj haShem (2), y he aquí que,
al cubrirme con sus alas doradas,
me recuerda los amados versos,
que cantara el inspirado, el pobre, el genio,
Hölderlin, el loco de Alemania (Der Narre des Deutchland):
“Die Linien des Leben, sind verschieden,/
Wie Wege sind, und wie der Berge Grenzen...” (3),
que traducidos a la Cervantina lengua,
más o menos, dirían así:
“Las líneas de la Vida, son sinuosas,
como caminos son, y como los límites de las montañas...”
Y estas estrofas me animan a decir:
Te regalo un poema,... y es este:
Manu, no penes, no te amargues,
por el nuevo rumbo de tu vida,
no temas, te quieren.
Sabe que nuestros caminos
compuestos están de espacio y de tiempo,
son los que nos hacen ser,
puliendo nos van día a día,
nos van redondeando metro a metro,
limando nuestras asperezas.
Dejas en el momento éste algunos amigos,
entre los cuales me cuento,
y adonde vayas generarás nuevos conocidos,
que con el tiempo, también,
otros amigos tuyos serán,
de esta larga ruta que al nacer emprendemos.
Es claro que nuestros caminos meandros son,
(“a long, long and winding road”
un largo y sinuoso camino, al decir de The Beatles).
Es cierto que nuestras sendas ,
continuamente van rodeando el Monte Meru de los Indúes,
la Montaña del Mundo,
pero, todas nuestras vidas deben realizar ese trayecto,
así como alguna vez lo hicieran los cinco pandavas,
los cincos egregios hermanos,
los cinco kshatriyas,
Yudhisthira – Bhima – Arjuna – Nakula – Sahadeva,
del Mahabharata, los cinco paladines.
Y este sendero de nuestra existencia,
nos mejorará si lo queremos,
si fervientemente lo deseamos.
Y cual aquellos,
luego de arduos peregrinajes por los campos,
de extensión y pensamiento,
los dos únicos atributos, de los infinitos con que cuenta D’s, (4)
que fueron conferidos por Él al Hombre,
llegaremos a la cima, frente a las estrellas,
ascenderemos de cara a los astros.
Pero el Arcángel que no me deja tranquilo,
me zamarrea y nuevamente me recuerda,
los versos del magnífico Hölderlin, que así siguen:
“Was hier wir sind, kann dort ein G’tt (4) engänzen /
Mit Harmonien und ewigem Lohn und Frieden” (3),
que, aproximadamente, en idioma castellano significan :
“Lo que aquí somos, allí un D’s lo completará, /
con armonía y eterna gracia y paz ” .
Y con ello nuestro pobre, amado poeta nos enseña,
que debemos ser humildes y llanos,
pues allá en el Reino de la Esencia,
completado será lo que por nosotros, aquí logrado no sea.
Tratemos de ser felices siempre,
en cualquier tiempo y lugar,
a pesar de nuestras flaquezas,
a contrapelo de nuestras caídas,
aunque el sufrimiento nos aceche,
y la Oscura Mano de la Muerte
nos toque la espalda izquierda.
A cada día, a cada paso pensemos que esto,
la Vida, es una bendición,
que conferida nos fue antes de El Comienzo (Bereshit),
por la Providencia Divina (5).
Elijamos el camino que elijamos,
éste siempre tendrá contratiempos y problemas,
pero también vendrá con maravillas y contentos.
“Nuestras vidas son los ríos que dan a la mar, /
qu’es el morir....”, Jorge Manrique nos sopla al oído.
Y que otra cosa es “el mar”, sino el Monte Meru.
El español vio en el mar lo que el tudesco y el indio,
en la montaña observaron.
(por algo madre, montaña y mar se escriben con “eme”
en la castellana lengua).
Nada más se decirte,
pero te dije otra cosa,
diferente a la cual tal vez esperarás.
La poca inspiración se me ha acabado,
por los aires ha volado, el viento sopló y ya no es más.
El Arcángel pliega sus áureas alas
y
con un suspiro,
con un tenue vapor de su boca,
con un leve “hush” que sale de sus labios,
me insta que calle,
que ya más no hable. No hay más inspiración.
El poema solo se cerró.

Julio Enrique Brugos
21/03/05

NOTAS:

(1) Se dice en la tradición judía que HaMaláj shel haRuaj haElohim (el ángel del Espíritu de D’s), desciende a veces, o cada siete años, a socorrer algún poeta, cuando este no cuenta con los vocablos justos para labrar con felicidad su poema, cuando el mismo lo desea con fervor. (2) “Santo es el Nombre”, perífrasis para nombrar a D’s, utilizada por los hebreos.
(3) Estas cuatro líneas, un pequeño poema, fueron escritas por Friedrich Hölderlin, cuando ya insano hasta desconocia su nombre.
(4) G’tt y D’s, escribo el nombre divino, tanto en alemán cuanto en castellano, a la manera judía, para no tomar el nombre del Señor en vano.
(5) En inglés se estilaba elidir la palabra D’s, con la perífrasis “Divine Providence”, que yo comencé a utilizar desde muy niño, luego de leerla en los folletines británicos, donde por primera vez la leí.

POEMA Y NOTAS: Julio Enrique Brugos

 

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