NIÑA
Me pides, niña, que te escriba un bello poema,
en donde existan fiestas y los castillos imperen,
estandartes y pendones al viento vuelen,
rijan alegría y gozo, no haya dolor ni pena.

Y yo te digo que es imposible, no puedo
El mundo no solo es melodía y maravilla,
el drama y el llanto llegan en seguidilla
por ello estas cosas aunque duelan, decirte debo:

“Nunca esperes, nunca, solo soles radiantes y lunas,
hay también tempestades y el miedo no es leve,
locura, pesar, guerra, muerte, soledad y nieve,
estas son las tristezas, no todas, tan solo algunas”.

Pero igual y pese a ello, ahora, que la magia de la melodías
desgrana seis danzas de Michael Pretorius, cambio de idea,
en este instante, en este momento, que con placer escucho,
y mientras estas líneas escribo, pienso de nuevo y te advierto:
“No obstante, al mundo con ansias y placer hay que beberlo”.


Julio Enrique Brugos
23/03/05

 

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