SENSACION QUE ME PRODUCE EL ESCUCHAR “THE WHEELS OF TIME”

Las maquinarias del tiempo no paran,
Incesantemente, muelen los segundos,
los minutos,
las horas.
Son un tremendo molino de mano,
que muele y muele,
las arenas de nuestros deseos,
de nuestras dudas,
de nuestros amores.
A veces. muelen muy quedo,
masticando,
con fruición,
los fugaces instantes
por los cuales nuestras vidas
y nuestros sueños pasan.
Ni las oimos.
Otras, sus sonidos nos tapan,
nos atrapan como inmensas olas de tiempo.
Nos ensordecen.
Atontan nuestro entendimiento,
arrolladoras y mordaces.
Animales monstruosos que nos aplastan,
bestias grises con ceños fruncidos,
que nos tumban
Todo lo envuelven y desgastan.
Luego retornan a la calma,
nos mienten paz.
Y así, cuando más desprevenidos estamos,
saltan de nuevo,
y la supuesta paz placentera,
deviene una cruenta guerra.
Cruenta y muchas veces definitiva, final.
Nada humano podemos contra ellas,
sólo el AMOR, llama divina, nos salva.
Por ésto, hagamos una gran muralla.
Sí, una muralla incorruptible e incorrupta.
No de barro,

no de madera,

no de piedra,

no de hierro,

no de bronce,

no de plata,

no de oro.
Hagamos una muralla de adamantino AMOR.
un gran muro de puro AMOR,
y luego NAVEGUEMOS..................... TODOS UNIDOS,
en una gran nave blanca, con albas velas desplegadas.
Rumbo a las Tierras Feraces, hacia las Islas Felices.
Con su proa señalando las Feéricas Insulas.
El Dorado Tìr na nÒg.
El país de las Hadas , la Tierra de la Magia.

JULIO E. BRUGOS 28/07/05

 

Volver a relatos y poemas inéditos